La operación se adapta a la ciudad
Cada ciudad tiene sus propias prioridades: un centro que necesita atención diaria, avenidas que conviene barrer de noche, plazas que quedan hechas un desastre después de cada feria. El servicio se programa alrededor de eso, no al revés.
Juntos definimos qué calles se barren y con qué frecuencia, y ajustamos la programación cuando haga falta.
Cuándo podemos trabajar
- Diario
- Cada dos días
- Semanal
- De madrugada
- Domingos y festivos
- Jornadas especiales por eventos
El silencio abre horarios
Una máquina eléctrica no ruge. Por eso podemos entrar a zonas residenciales de madrugada, cuando las calles están libres y nadie estorba, sin despertar a nadie.
Y cerca de donde importa
Hospitales, colegios, zonas peatonales. Sitios donde un equipo diésel no puede trabajar sin molestar.