Se ve lo que se hizo
Cada recorrido queda registrado: por dónde pasó la máquina y a qué hora. Esa información se entrega, así que nadie tiene que creer en la palabra de nadie. Si un tramo no se barrió, se ve.
Es la diferencia con un servicio que se supervisa a ojo. Aquí queda constancia de la jornada completa.
Para qué sirve
- Saber qué calles se cubrieron
- Revisar los horarios de cada jornada
- Confirmar que la programación se cumplió
- Resolver reclamos con datos y no con discusiones
Y si una máquina falla, entra otra
Siempre hay un equipo de reemplazo disponible. Si uno sale de servicio, otro toma su lugar el mismo día y la programación del mes se cumple igual. No hay semanas perdidas esperando un repuesto.
A cualquier hora
Barrer una ciudad no siempre pasa en horario de oficina. Si aparece una novedad en plena jornada nocturna, hay alguien atendiendo. No un buzón.