Ni talleres, ni repuestos, ni sorpresas
El mantenimiento de las máquinas corre por nuestra cuenta y va dentro del servicio. No hay que asumir repuestos, ni buscar taller, ni presupuestar reparaciones que aparecen de la nada.
Esa es la parte que suele desordenar cualquier operación de aseo: el equipo que se varó y nadie sabía cuánto iba a costar arreglarlo.
Qué cubrimos
- Revisiones programadas
- Reparaciones cuando algo falla
- Repuestos
- Máquina de reemplazo mientras tanto
- Personal técnico propio
Una máquina eléctrica se daña menos
Tiene menos piezas móviles y no depende de combustible. Menos paradas, menos fallas, y una operación que se mantiene pareja todo el año.